
por John J. Mejía
Tenía pensado escribir este artículo ya hace varias lunas, pero una columna vecina se me adelantó y publicó un artículo sobre la Muerte y los cómics (Ver La Muerte en los comics). Por entonces pense que no tendría sentido abordar este tema, pero con el paso del tiempo he visto que queda mucho por decir al respecto. Y aún cuando me he expandido en más de un artículo, tampoco creo alcance a abarcar todo eso que queda por decir. Cuando menos espero sirva para aportar un granito de arena y aumentar la discusión al respecto. Porque sólo las cosas que se olvidan, realmente perecen.
Empecemos...
La primera vez es siempre la más recordada

"Así mueren los hombres orgullosos. Crucificados no en una cruz de plata, sino en un pedazo de humilde latón". Este fue el texto que en su versión en español, acompañaba la viñeta donde Norman Osborn, el Duende Verde, era empalado por su aparato volador y encontraba así su muerte. En el número inmediatamente anterior (Amazing Spider-Man # 121, de 1973 en su versión original) los fans de Arañito fueron testigos de un evento que muchos años después, sería reconocido como el fin de la inocencia para los cómics de Marvel: La muerte de Gwen Stacy! Por primera vez en los cómics de superhéroes, dos personajes principales (léase "intocables") encontraron la muerte, en una época donde las resurrecciones no eran el pan de cada día. El último tabú sobre lo que podrían o no hacer los escritores con estos personajes de fantasia, fue finalmente superado.
Años después, Batman también encontró la muerte en los cómics de DC. Pero "cuándo, si de eso no me enteré!", diremos algunos y quizás haya sido porque se trataba de su encarnación en una de las muchas Tierras Infinitas que por entonces poblaban el universo de dicha editorial (aunque valga la aclaración de que de acuerdo a lo que está institucionalizado, este fue el Batman original de 1939). Menos desapercibidas pasaron las muertes de Supergirl (Kara Zor-El) y Flash (Barry Allen) por allá en 1986, durante la afamada "Crisis en Tierras Infinitas". Para entonces, creo que ya Marvel había vuelto a hacer historia con la muerte de una de los miembros fundadores de los X-Men, nada menos que la chica Marvel: Jean Grey. Pero su muerte pronto se vería opacada por su regreso a la vida (pese a que no fue así planeado inicialmente), haciendo así honor a su nuevo nombre de combate: La Fénix!
Fue hasta 1992 que la comunidad comiquera (y el mundo en general, pues la noticia realmente le dio la vuelta al globo) volvio a estremecerse con la noticia de una muerte en los cómics. Increiblemente, DC permitió que su personaje insignia muriera en el campo de batalla: Superman! Aunque muchos lloramos su partida en Superman #75, para entonces ya la muerte no era tan trascendental como en sus inicios y es que, siendo honestos, nadie pensaba realmente que Superman permaneceria muerto mucho tiempo, como lo probó su regreso unos meses después. Sin embargo, el revuelo que causó esta noticia fue tal, que los editores de ambas casas (Marvel y DC) decidieron repetir la fórmula con otros personajes como la Mujer Maravilla, los Cuatro Fantásticos o el Capitán América. El descaro llegó al punto que se vio incluso la muerte de Clark Kent o la ciudad de Metrópolis.
Al final, tal como le diría a Superman el sepulturero cuando el Hombre de Acero se cuestionó la razón de por qué nadie acudió al entierro de Metamorfo, en las páginas de JLA #5 (publicada en 1997): Nadie viene porque todos saben que pronto volverán a la vida. Sigh!
Resurrecciones a la carta
En la moda de las resurrecciones, más de 20 años después de su muerte y a riesgo de ofender aún más a los por entonces furiosos fans de Spider-Man, Marvel revivió a Norman Osborn. Esta jugada le funcionó curiosamente bien, toda vez que los fans, en lugar de sentirse engañados, aceptaron su regreso como la única valida explicación para el desastre en que se habia tornado la vida de Peter Parker.
Previamente (en 1994 y siguientes) Marvel había pasado más de dos años atormentando a los seguidores de Peter con la llamada saga-que-(aun-hoy)-no-debe-ser-nombrada a sus editores en las convenciones de cómics: la "saga de los clones". Durante la misma, muchos personajes del mundo de Spider-Man murieron (Dr. Octopus y Kraven hijo entre otros), pero ninguna muerte resultó tan conmovedora y emotiva como la de Tía May. La mujer que educó a Peter Parker murió no sin antes bendecir a su sobrino y dejarle saber que conocía de su doble vida y que no por eso lo quería menos (recordemos que en sus inicios, May manifestó siempre su odio por el trepamuros). Igual de conmovedor fue ver a Ben Reilly, "el clon" de Peter, llorar en soledad su muerte. Desgarrador. Lamentablemente, esta memorable edición de Amazing Spider-Man #400 (por razones que todavía no me explico) Marvel decidió "revivir" a Tía May y para aumentar la injuria, se le dijo a los fans que la mujer que murió no fue realmente May sino una actriz que trabajaba para Osborn. Pero qué!... si, lo se.
Parece que los editores y escritores, en su afán por crear "shock" en los lectores, o de llevar sus historias "de vuelta a sus origenes", ignoran el efecto, el significado que una muerte puede tener, especialmente estando tan reciente (lo que en las mentes de los fans pueden ser más de un par de años). En el caso de Norman Osborn bien puede arguirse que el efecto "desalentador" se vio minimizado gracias a que ocurrio a muchos años después de ocurrido y que muchos de los lectores correspondian a una generación completamente nueva, una que quizás sólo conocio las maldades de Osborn por su legado y tuvieron grandes expectativas con su regreso.
Anteriormente, cuando un personaje revivía, siempre se daba alguna explicación lógica, del tipo dado a la muerte de May o de Superman. Fue hasta la aparición de Fénix que la resurrección de los personajes fue realmente eso, una resurrección. Esta filosofia la usó luego DC al contar la muerte y regreso de Flecha Verde (Oliver Queen), el segundo Robin (Jason Todd) y de otro polémico personaje. Polémico claro luego de su caída, porque como suele ocurrir antes de morir, nadie les presta mucha atención. No, no me refiero al Escarabajo Azul (ese si, de acuerdo a DC, se quedará en el panteón por largo rato). Sino a Hal Jordan, Linterna Verde!
Pero eso lo dejaremos para una próxima entrega, la próxima semana.
Hasta entonces!
06 - PdVP - Los que han de morir, volverán! ( Parte II )
Referencias en Wikipedia
















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