18 diciembre 2006

04 - PdVP - De los artistas y algo más



por John J. Mejía

El cómic es un medio gráfico por excelencia. Y digo por excelencia, porque muchos buenos cómics hoy día contienen gráficos que en ocasiones apenas si pasan la prueba. Y no es que seamos demasiado exigentes, pero la verdad es que el fan de los cómics (o el ñoño, como le dice otro de los autores de este sitio) espera que los artistas involucrados en los proyectos se encuentren por encima del dibujante novato y por supuesto, mucho muy por encima de lo que personas "normales" como tú y yo podríamos lograr al realizar burdos trazos sobre una hoja de papel. Esto es, por supuesto, algo que a veces no ocurre y encontramos viñetas horribles en títulos como Superman o Batman. El ejemplo más actual de esta situación lo encuentro en la nueva serie Batman Confidential y en la saga 52, ambos de DC Cómics. La diferencia reside en que el primero ni siquiera consigue engancharme con la historia que plantea, mientras que el segundo cuenta con una buena historia que de tener más tiempo (para los no "ñoños", 52 es una serie publicada con periodicidad semanal) podría contar con un único artista que le diera una mejor calidad.

Pero hay series y cómics que no sólo logran tener un buen artista, algunos incluso consiguen excelentes artistas. Y es entonces cuando las cosas pueden empeorar. Qué cómo es posible? Pues bien. Una de las cosas que las editoriales han perdido hoy día (en cuanto al tema de los artistas gráficos, porque de los escritores ya hemos rajado más que bastante en entregas anteriores) es el control sobre la apariencia de sus personajes. Qué cómo es eso posible, se preguntarán algunos. Seguro dirán que la apariencia de Superman, Batman o el Hombre Araña no cambia. Que siempre los ven con la capa angulada, la pantaloneta roja y los ojos opacos en la máscara. Seguro que si. Pero la diferencia radica en los detalles. Qué tan largo son los "cachos" en la capucha de Batman, o el escudo con la "S" en el pecho de Superman o los ojos en la máscara de Spider-Man? La respuesta es una sola: Depende del artista. Entendible. Cambia eso la naturaleza del personaje? Seguro que no. Pero es que resulta fácil identificar a cualquier superhéroe en su traje de mallas, sin importar esos sútiles cambios en los detalles. El problema está en reconocer al sujeto que viste el traje cuando no lo lleva puesto. Es allí donde está el detalle.


Tres artistas diferentes, un solo Peter Parker: Steve Ditko (arriba a la izquierda), John Romita Sr. (al centro) y Steve McNiven (abajo a la izquierda)


Cómo asi? Pues así mismo. Si en una viñeta aparecen dos tipos altos de cabello oscuro y usando lentes, cuál diría el lector que es Clark Kent? Si siempre se respetara la forma de dibujar sus lentes, se tendria un punto de referencia. Si usara siempre el cabello hacia atrás, tendria otro. De otra forma, la única referencia válida para identificarlo la proveera el escritor en los diálogos. Aquel que responda al nombre de Clark, ese será. Lo ven? A partir de alli ya no habran mayores problemas para ubicarlo en la historia, pero se requirió de al menos una referencia explicita para que ello ocurriera. En los días del viejo Marvel las cosas eran diferentes. Cada personaje protagonista tenía un look particular que era respetado por cuanto artista llegara al titulo. Y esa diferencia se veía reflejada especialmente en la forma de su cabello. Es asi como el Peter Parker de Romita sr. (por allá en los 70s) copiaba el estilo creado por Ditko y no necesitabas más referencia para identificarlo que esa (algo similar a lo que ocurre con Steve McNiven en Guerra Civil, que actualiza la apariencia pero mantiene los rasgos básicos). Lo mismo para Mary Jane, Harry Osborn o Jonah Jameson. Hoy, la cosa no es tan fácil. Cada artista que llega a un cómic quiere dejar su huella y no le basta con mostrar viñetas atractivas, bien elaboradas. No. Tienen que (además) cambiar la apariencia de cuanto personaje aparece, haciendo que al menos por una vez, se requiera una referencia explicita, como ya se dijo antes. Y es que no basta con cambiar la forma del cabello, los ojos o la angularidad del rostro. Es asi como Peter puede aparecer con permanente o cabello alborotado y largo. Sic! En el caso de los villanos (en los que parece hay mucho menos control), cada artista opta por darle su propio "toque" y cambian su traje, la forma como se visten y en ocasiones, con la complicidad del escritor, hasta de tendencia sexual.

Qué paso con el control sobre la imagen, pregunto yo. Parece que al igual que ocurre con los escritores, que sienten la imperiosa necesidad de reescribir la historia de cuanto personaje les sueltan, los artistas quieren también imponer su estilo gráfico. Solo resta agradecer que esa ausencia de control no se haga manifiesta sobre las apariencias clásicas de personajes muy queridos como Superman, Batman o Spider-Man. Eso si, el escritor gana puntos si les permite "cubrirlos" con alguna armadura o con alguna excusa para un cambio temporal de uniforme, de forma que puedan dejar "mella", perdón, "huella" en el personaje.

Me perdonarán pero en casos así, extraño la dictadura editorial de otras épocas.

Y felicitaciones a aquellos artistas que muestran de lo que son capaces sin necesidad alterar los personajes! Que tienen madera para infundir vida a un cómic aportandole a la construcción de los escenarios planteados por la historia y que dejan verdadera huerlla al mostrar lo que su estilo puede aportarle a la leyenda sin necesidad de alterar lo ya existente. Por el contrario, complementándolo y actualizándolo a los nuevos tiempos.

Hasta la próxima y Feliz Navidad para todos!